Amenazas y ataque
Según se reconstruyó en etapa de instrucción del caso, llevado adelante por el Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, se sabe que el imputado arribó pasadas las 19 de aquel 5 de noviembre de 2022, a la vivienda de la víctima, ubicada en el Paraje Aguaray Guazú.
En un estado de alteraciones por el consumo de alcohol, el imputado arribó a la casa que compartía la víctima y su esposo; Valdomiro Kalkamann, instancia en donde amenazó a este último con atacarlo con un machete.
Aunque tras un largo diálogo, el dueño de la casa logró que su vecino se alejara del lugar.
No obstante, un rato más tarde, Fernández volvió a la chacra del matrimonio, aunque en esta oportunidad con un machete con el que continuó con las amenazas contra Kalkamann y en donde incluso le llegó a decir “te voy a matar por chismoso”. Pero por la intervención del padre del acusado, el conflicto se volvió a calmar. Por lo menos por unos minutos.
Y es que aproximadamente una hora después de las últimas amenazas, y cuando el dueño de casa se trasladó a la comisaría local para denunciar lo sucedido, Fernández regresó por tercera vez al domicilio de Rosula Concepción, a quien encontró en su habitación durmiendo y sin tomar conocimiento del arribo de su homicida.
En ese contexto, es donde Fernández, aprovechando que la mujer estaba indefensa -era ciega- la atacó con varios golpes de machete en la cabeza y en manos para luego huir del lugar, dejándola en grave estado.
La dueña de casa minutos más tarde fue derivada al hospital Samic de Puerto Iguazú, donde murió una semana más tarde como consecuencia de un traumatismo cráneoencefálico de tumba.
Cabe recordar que en su momento, las pericias revelaron que el homicida registró 2,5 gramos de alcohol en sangre y bajo ese estado pretendió ser declarado inimputable, aunque los planteos defensivos finalmente no prosperaron.