El mercado laboral formal volvió a mostrar señales de deterioro durante mayo. El empleo asalariado privado registrado perdió 9.059 puestos de trabajo respecto del mes anterior, lo que representó una caída desestacionalizada del 0,15%, y acumuló doce meses consecutivos de retrocesos. Los datos surgen del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), difundido por la Secretaría de Trabajo.
La contracción del empleo privado contrastó con algunas mejoras marginales en otros segmentos del mercado laboral. El sector público incorporó 736 puestos, un avance del 0,02%, mientras que el empleo en casas particulares aumentó en 1.352 trabajadores, equivalente al 0,3%. A su vez, se registraron 2.676 nuevos monotributistas, aunque la cantidad de trabajadores autónomos cayó en 3.059 personas, un 0,79%.
La comparación interanual expone una pérdida mucho más pronunciada. En los últimos doce meses, el sector privado registrado destruyó 135.438 puestos de trabajo, una baja del 2,16%. En ese mismo período, el empleo público se redujo en 16.701 puestos, equivalente al 0,49%.
Entre los trabajadores de casas particulares, en cambio, hubo un incremento interanual de 6.319 empleos, mientras que el monotributo sumó 42.672 inscriptos. Pese a ese crecimiento, el aumento de trabajadores dentro del régimen simplificado no alcanzó para compensar la pérdida de puestos asalariados formales.
La pérdida de empleo mostró fuertes diferencias según la actividad económica. La industria manufacturera acumuló 52.341 puestos menos en el último año, una contracción del 4,5%, y se convirtió en uno de los sectores con mayor destrucción de empleo formal.
El comercio también sufrió una caída considerable, con 39.154 empleos menos y un retroceso del 3,1%. A ese escenario se sumaron transporte, almacenamiento y comunicaciones, con una pérdida de 13.915 trabajadores, e intermediación financiera, donde desaparecieron 6.924 puestos. Estas actividades concentran en conjunto cerca del 49% del empleo asalariado registrado privado del país.
En sentido contrario, agricultura, ganadería y silvicultura, junto con explotación de minas y canteras, mostraron cierta recuperación desde febrero. Sin embargo, minería todavía acumulaba una caída interanual de 3.503 puestos, equivalente al 3,88%. Construcción, hoteles y restaurantes y otros servicios, en tanto, desaceleraron el ritmo de pérdida de trabajadores.
Desde el comienzo del gobierno de Javier Milei, el empleo privado registrado acumula una reducción de 241.176 puestos, equivalente al 3,78%. Durante el mismo período, el sector público perdió 79.865 empleos y el trabajo en casas particulares retrocedió en 16.324 puestos. En contraste, el monotributo incorporó 160.573 nuevos inscriptos.
Los primeros indicadores de junio tampoco mostraron una reversión de la tendencia. En empresas privadas de diez o más trabajadores ubicadas en los principales centros urbanos, el empleo cayó otro 0,1% mensual. La disminución alcanzó el 0,2% en el interior del país y el 0,1% en el Gran Buenos Aires.
La debilidad del mercado laboral coincidió con un nuevo retroceso del poder adquisitivo. El salario real promedio de los trabajadores privados registrados bajó 0,9% en junio, luego de una caída del 2,9% durante mayo. De esta manera, acumuló dos meses consecutivos de pérdidas y quedó 0,6% por debajo del nivel registrado en noviembre de 2023.
Aunque la inflación desaceleró, las remuneraciones nominales también redujeron su velocidad de crecimiento. Durante los primeros cuatro meses de 2026, los salarios habían aumentado a un promedio mensual del 2,1%, pero posteriormente el incremento se redujo a alrededor del 1%, de acuerdo con el Panorama mensual del trabajo registrado elaborado por la Secretaría de Trabajo.
La evolución salarial mostró además diferencias significativas entre convenios colectivos. Los encargados de edificios registraron una mejora real interanual del 5,9%, mientras que camioneros avanzaron 3,1% y construcción y farmacia, 2,5%. En el extremo opuesto, los trabajadores textiles perdieron 12,6% de poder adquisitivo, los metalúrgicos 12,4%, los empleados de comercio 11% y el sector del calzado 10,5%.
El escenario combina así una reducción persistente del empleo privado asalariado con una recuperación concentrada principalmente en modalidades como el monotributo y una nueva caída de los salarios reales. La evolución de la actividad económica durante los próximos meses será uno de los factores centrales para determinar si el mercado laboral logra revertir una tendencia negativa que ya se extendió durante un año.
9.png)




