Colombia atraviesa horas críticas tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país y dejó al menos 240 muertos, más de 1.300 heridos y unos 2.000 desaparecidos, según el último balance oficial. Mientras las autoridades declararon la emergencia nacional, cientos de rescatistas continúan trabajando entre los escombros en busca de personas que todavía podrían encontrarse con vida.
Las zonas más afectadas son los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, con especial impacto en las ciudades de Pereira y Cali. Las autoridades reportaron además el colapso de 61 edificios, daños en 18 centros de salud y afectaciones en 52 instituciones educativas.
El sismo se registró alrededor de las 7:40 de la mañana y fue percibido con fuerza en Bogotá y otras regiones del país. En un primer momento, el Servicio Geológico Colombiano había informado una magnitud de 6,7 y una profundidad de 96 kilómetros, aunque posteriormente confirmó que el movimiento alcanzó una magnitud de 7,4, en línea con el reporte del Servicio Geológico de Estados Unidos.
El epicentro fue localizado cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, aproximadamente a 20 kilómetros de esa localidad. El movimiento fue registrado por 32 estaciones de la red sismológica nacional.

Pereira se convirtió en uno de los principales focos de las tareas de rescate. La ciudad registra al menos 60 muertos y amplios sectores permanecían sin electricidad, mientras vecinos y voluntarios recorrían las calles con linternas para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes.
“Mi ilusión es encontrar a alguien con vida, hacer lo más que se pueda”, relató Kevin Restrepo a la AFP, mientras participaba de los trabajos de rescate.
En Cali, una de las ciudades más pobladas del país, el último balance reportó 85 muertos y al menos 885 heridos. El alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda hasta las 6 de la mañana para facilitar las tareas de emergencia y permitir el trabajo de los equipos de rescate.
“Llegar hasta acá fue impresionante, parecía el fin del mundo, los carros y las motos en contravía buscando sus seres queridos”, contó el socorrista Nelson Moreno, quien participó de la búsqueda de una amiga entre los restos de dos torres de cinco pisos que colapsaron.
Los rescatistas formaron cadenas humanas para retirar los escombros utilizando picos y herramientas básicas. En distintos momentos, los equipos piden silencio para intentar escuchar señales de personas que permanecen atrapadas.
La magnitud del terremoto también provocó importantes daños en la infraestructura sanitaria. Según la Organización Mundial de la Salud, varias instalaciones hospitalarias de Cali resultaron afectadas, entre ellas sectores de cardiología y pediatría del Hospital Universitario del Valle.
La Clínica Nuestra debió ser evacuada y algunos pacientes fueron atendidos en las veredas de la ciudad debido a los daños registrados en los establecimientos de salud.
El presidente colombiano informó además que 61 edificios colapsaron, mientras que 18 centros de salud y 52 instituciones educativas sufrieron daños. En Cali, las autoridades contabilizaron 188 personas desaparecidas.
La infraestructura aeroportuaria también sufrió consecuencias. Al menos seis aeropuertos registraron daños y debieron suspender sus operaciones para vuelos comerciales.
El departamento de Chocó, donde se ubicó el epicentro, también sufrió importantes daños. Hasta el momento se informaron 13 muertos en la región, aunque las autoridades continúan evaluando la situación y avanzando con las tareas de rescate.
El acceso a varias zonas permanece complicado debido a los daños provocados en las rutas y en el aeropuerto de Quibdó, la capital departamental, según informó la Cruz Roja Internacional.
En medio de la emergencia, vecinos y voluntarios se sumaron a los equipos oficiales para colaborar con los bomberos y rescatistas.
“Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida. Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas”, contó el rescatista voluntario Andrés Felipe Mejía.
Mientras continúan las tareas de búsqueda, las autoridades mantienen el operativo de emergencia desplegado en las regiones más afectadas, con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los miles de desaparecidos.
Con información de Infobae.





