La joven señaló que el implicado utilizaba la fuerza física para someterla, la tomaba del cuello y lo cabellos. Después la amenazaba para que no contara lo sucedido.
La madre explicó que su hija solía concurrir al domicilio cuando el individuo se encontraba solo, debido a la confianza que había desarrollado con él.
La denunciante también manifestó que la chica nunca había tenido pareja ni se había relacionado sentimentalmente con hombres.
Al enterarse de la grave acusación en su contra, la concubina del sospechoso lo echó de su casa.
En tanto, por directivas del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, personal del Comando Centro procedió a la detención del sospechoso.
En paralelo, se dispuso que la joven reciba asistencia y contención especializada conforme al protocolo establecido para casos de presunto abuso sexual.