El estrecho de Ormuz, clave para la economía mundial, seguirá cerrado hasta que Estados Unidos acepte “todas” las condiciones de Irán, dijeron este domingo los Guardianes de la Revolución, alejando la esperanza de una rápida solución al conflicto.
Esta ruta estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos permanece bloqueada por Irán, que ataca regularmente a los buques que atraviesan el estrecho sin su autorización. Además, se convirtieron en el principal obstáculo para un entendimiento con Washington.





