En ese contexto, la atención quedó concentrada sobre los tres senadores nacionales. Carlos Arce, Sonia Rojas Decut y Martín Goerling llegan a la sesión del próximo jueves con una fuerte expectativa social sobre el sentido de su voto. Es que los tres, en los dos años de Milei, han acompañado todas las iniciativas del mandatario nacional.
La presión comenzó a consolidarse con la definición pública del gobernador Hugo Passalacqua, quien planteó que la defensa de la tierra, los recursos naturales y la biodiversidad constituye una cuestión estratégica para la provincia. A partir de allí comenzaron a sucederse pronunciamientos de distintos sectores que, aun con diferencias políticas e ideológicas, coincidieron en un mismo objetivo: solicitar a los senadores nacionales por Misiones que voten en contra del capítulo referido a la extranjerización.
Los primeros en fijar posición fueron los intendentes nucleados en la Asociación de Intendentes del Norte Misionero (ADINM) y la Comisión de Desarrollo Estratégico e Integral de Municipios (CODEIM). En un documento advirtieron que una provincia con el 90% de su territorio rodeado por fronteras internacionales no puede considerar la tierra únicamente como un bien comercial. Pocos días después se sumó un grupo de exintendentes.
La presión continuó creciendo con la adhesión de más de treinta organizaciones agrarias, sindicales, ambientales, sociales, universitarias y de derechos humanos. Productores, cooperativas, trabajadores rurales, docentes universitarios, centrales obreras, movimientos campesinos y partidos políticos firmaron un documento conjunto rechazando la iniciativa.
La Iglesia Católica también. El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, calificó el proyecto como un tema de “extrema gravedad”, sostuvo que la discusión involucra la soberanía sobre los recursos naturales y pidió a los legisladores nacionales que voten “desde la conciencia y no desde estrategias políticas”. En los últimos días se incorporó además la voz de los ex soldados de Malvinas.





