Cabe recordar que en el mismo expediente también se investiga la participación en el asesinato de un adolescente de 17 años, quien continúa a disposición del Juzgado Correccional y de Menores de Puerto Iguazú como supuesto colaborador en el crimen.
En el marco de esta investigación, los tres sospechosos fueron detenidos días después de conocerse la muerte de Gómez, y tras un allanamiento realizado en la aldea Fortín Mbororé por efectivos de la Unidad Regional V, Brigada de Investigaciones y Cibercrimen. Actuaciones que fueron seguidas de cerca por el propio magistrado interviniente, quien supervisó de cerca las actuaciones de los uniformados dentro de la aldea donde viven los tres sospechosos.
En relación al posible móvil del crimen, luego de conocerse el deceso de Claudia Gómez en el hospital Samic, el expediente fue recaratulado como “homicidio agravado por odio a la identidad de género, en el marco de un transfemicidio”.
Si bien los investigadores aún no descartan ninguna hipótesis, la sospecha que gana más fuerza apuntaría a un intento de robo. En base a esa línea, se sospecha que ese 2 de abril la víctima habría sido interceptada por los tres integrantes de la comunidad mbya local en donde la propia Caí también vivía.
En ese contexto, en base a las averiguaciones que se tienen sobre las circunstancias del hecho, se sospecha que los detenidos habrían agredido a la víctima en medio de un contexto de consumo problemático de estupefacientes.
Por otro lado, los resultados preliminares de la autopsia confirmaron que la víctima sufrió una fractura en la base del cráneo, producto de un fuerte golpe con un objeto contundente. Además, el informe del Cuerpo Médico Forense descartó que la lesión detectada haya sido consecuencia de una caída.