La empresa Dass, emblemática firma de Brasil que fabrica calzado para gigantes como Adidas y Nike, cerró su plan de retiros voluntarios. Alcanzó el cupo de 50 bajas y redujo su plantilla a un mínimo histórico de 170 trabajadores. La planta, que en su época de esplendor llegó a albergar a 1.650 operarios, produce hoy apenas 3.000 pares diarios. Esta cifra representa el 10% de su capacidad instalada.
Gustavo Melgarejo, delegado de la Uticra, describió un panorama “bastante complejo” y desmintió las versiones que señalaban que la centralización de operaciones en Eldorado, tras el previo cierre de la planta de Coronel Suárez, significaría la creación de empleo local. “Lo que hicieron fue un movimiento legal para traspasar el patrimonio, pero esto jamás garantizó la toma de personal. La realidad es que no tenemos pedidos nuevos”, graficó el dirigente.
La particularidad es que, más allá de un mercado nacional deprimido por el bajo consumo, la caída de la actividad de esta industria no responde a una falta de interés de las marcas en el mercado local. El problema radica en el cambio de estrategia comercial favorecido por las políticas del Gobierno nacional.
Melgarejo apuntó directamente contra la apertura de las importaciones como la principal causa del desmoronamiento de la industria nacional. Afirmó que “Adidas importó 12 millones de pares terminados desde Asia, principalmente Vietnam, en solo seis meses del año pasado y apenas 500 mil pares fue el total que logró producir la planta de Eldorado en ese mismo período”, siendo la única fábrica del país que confecciona para esa marca. Aclaró que “ahí está el desequilibrio. La competencia no es Brasil; es Asia, China y Vietnam, donde se trabaja con mano de obra esclava”, afirmó el delegado.
Además, aclaró que Dass produce exclusivamente para el consumo interno y nunca exportó su producción.
Indemnizaciones con ley anterior
Ante el recorte irreversible, la principal batalla del gremio se centró en las condiciones de salida de los operarios. Tras negociaciones con la patronal, se acordó que los retiros voluntarios se liquidaran bajo el régimen indemnizatorio anterior, evitando las modificaciones de la reciente reforma laboral.
La empresa abrió la convocatoria el martes 12 y el cupo se completó de forma inmediata. “Para el miércoles, los más de 30 primeros inscriptos ya habían percibido sus liquidaciones finales”. Este viernes 15 venció el plazo formal con los 50 puestos de trabajo efectivamente eliminados.
Changas, contrabando y éxodo
El impacto social de este recorte de personal en Eldorado es severo. Con un comercio local paralizado, las alternativas de reinserción laboral en el sector formal son casi nulas para los más de 1.300 trabajadores que Dass fue expulsando a lo largo de los últimos años.
Según el relevamiento del sindicato, menos del 10% de los despedidos históricos consiguió un empleo en blanco. El resto sobrevive en la informalidad, “con changas locales” en una economía urbana deprimida y, en casos extremos, recurriendo “al contrabando vecinal de combustible y mercaderías en la frontera con Paraguay”.
A ello se suma un éxodo laboral de operarios que cruzaron a Brasil para buscar sustento. Todo este escenario incrementa la informalidad y el rebusque diario para sobrevivir.
Cierra en la Argentina, sigue en Paraguay
Mientras en la Argentina continúa el achique de operarios y, por lo tanto, de producción, en Paraguay la empresa mantiene la fabricación de marcas internacionales como Nike y Adidas, entre otras.
La compañía, de capitales brasileños, había despedido en 2025 a 400 empleados y cerrado la planta industrial de Coronel Suárez, cuyas maquinarias fueron trasladadas ahora a Paraguay, donde cuenta con 600 operarios.
Los gobiernos de Macri y Milei fueron letales para la fábrica
El 6 de agosto de 2007 la fábrica Dass abrió sus puertas en Eldorado. Su arribo fue posible gracias a la recuperación económica de entonces, sumada a las condiciones ventajosas que ofreció el municipio en el aspecto impositivo para su radicación, y al aporte de la Provincia, que compró la ex Comalpa, el lugar elegido para instalar la empresa, y luego lo cedió a la comuna.
Con el correr del tiempo se convirtió en la mayor empresa generadora de empleo directo de Misiones, llegando a contar, en 2015, con 1.650 trabajadores, cifra hoy reducida a 170 operarios. La planta llegó a producir entonces 22 mil pares diarios y representó el corazón económico de la ciudad.
Era la oportunidad que tenían los jóvenes para conseguir desde un primer empleo hasta hacerse de un oficio.
El primer gran freno fue la política económica de Mauricio Macri y hoy vuelve a repetirse en la administración actual por la liberación de las importaciones impulsada por el presidente Javier Milei.
Fuente: territoriodigital.com.ar