El conflicto salarial no es nuevo. Representantes sindicales del sector de la Alimentación y de la Carne explicaron que desde marzo de 2024 los sueldos se abonan en cuotas, y en algunos casos llegan a ser divididos hasta en cinco partes. Esta modalidad, sostienen, se tornó insostenible para los empleados.
Miguel Klenner, secretario general del Sindicato de la Alimentación de Concepción del Uruguay, detalló que la semana pasada se había alcanzado un acuerdo con mediación provincial para regularizar la situación. Sin embargo, la empresa volvió a incumplir lo pactado. “Se hizo un cronograma de pagos con la mediación de la provincia. La empresa dijo que no iba a fallar y que era la única solución para salir de esta situación. La gente confió, empezó a cobrar y el jueves llegó el primer tropiezo”, señaló Klenner.
El dirigente gremial agregó que durante varios días no hubo comunicación oficial por parte de la compañía, y que los empleados atravesaron el fin de semana sin percibir el dinero comprometido. Esta falta de respuestas concretas derivó en la asamblea que resolvió la paralización. Tanto Klenner como Sergio Vereda, referente del Sindicato de la Carne, señalaron que actualmente no existe diálogo con la empresa, lo que aumenta la angustia en el sector. “Le pedimos a la empresa que si no aparecía el dinero no trajeran pollo porque la gente no lo iba a faenar. Hoy la planta está parada esperando que paguen los salarios”, expresó Klenner.
Desde la compañía reconocieron atravesar una situación financiera más que delicada, pues ingresaron en un Proceso Preventivo de Crisis. En este sentido, atribuyeron las dificultades a una caída en la producción y las ventas, agravada por el cierre de mercados de exportación a causa de los brotes de gripe aviar. La crisis no se limita a Entre Ríos, ya que también afecta a su establecimiento de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, en el cual se registraron paralizaciones por reclamos similares. Esta crisis empresarial se profundizó durante el último año y derivó en cerca de 400 desafectaciones de personal, entre despidos, retiros voluntarios y «acuerdos«.
Como parte de la protesta, los empleados detuvieron la faena y bloquearon el sector de carga de la planta hasta que se regularice la deuda. La medida de fuerza se da en un contexto de versiones que indican una posible quiebra de la firma, lo que dota mayor preocupación al escenario.
El impacto del conflicto excede a los trabajadores directos. Klenner destacó que la actividad de Granja Tres Arroyos es fundamental para la economía de la ciudad. “Hay alrededor de mil familias que necesitan el dinero para cumplir con sus compromisos. Pero además hay transportistas, proveedores, gente que trabaja en las granjas y muchos otros rubros que dependen de esta actividad”, señaló.
Los propios trabajadores relataron las dificultades que enfrentan para pagar alquileres y servicios, e incluso algunos reportaron el bloqueo de sus tarjetas de crédito por falta de pago y que por lo tanto ve complicado el acceso a alimentos y bienes básicos.
Así las cosas, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, visitó este martes las instalaciones de Fepasa en Concepción del Uruguay, aunque hasta el momento no trascendieron detalles sobre si realizó gestiones vinculadas a la situación que atraviesa Granja Tres Arroyos.


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