El precio del crudo registró un salto superior al 25% y lo llevó a cotizar por encima de los US$ 120, un valor que no se observaba desde abril de 2022, lo que generó preocupación en los mercados por el impacto que podría tener en la economía global.
De todas formas, luego el alza se moderó y el barril terminó cotizando por debajo de los US$ 90, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sugiriera que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada” (ver página 9).
Entretanto, el precio del gas natural en Europa trepó hasta un 30%.
En ese mismo escenario, los inversores reaccionaron con ventas en los mercados bursátiles y con una mayor demanda de activos considerados refugio.
Las caídas se observaron con intensidad en los mercados asiáticos, que fueron los primeros en operar tras la escalada en los precios de la energía. Posteriormente, la tendencia se replicó en Europa, donde las bolsas cerraron la sesión con caídas cercanas al 2%, y se trasladó a los futuros de los principales índices de Estados Unidos.
No obstante, los dichos de Trump respecto a que el actual conflicto en Oriente Medio (que ayer cumplió 10 días) podría estar cerca de su fin reactivaron también las apuestas de los mercados financieros y finalmente Wall Street cerró su sesión de ayer con valores al alza.
Volatilidad en los
mercados financieros
En paralelo con las caídas en los índices bursátiles, también se registró un incremento en los indicadores de volatilidad. El índice VIX, que mide la expectativa de variaciones en el mercado estadounidense, subía alrededor de 6,85%, una señal de que el mercado espera fuertes oscilaciones en los activos financieros.
Este indicador, conocido como “índice del miedo”, se calcula a partir de las opciones del S&P 500 y refleja la expectativa de los inversores sobre posibles fluctuaciones en los precios de los activos financieros. El aumento del VIX suele coincidir con períodos de mayor incertidumbre en los mercados, cuando los operadores ajustan sus posiciones ante cambios en el contexto económico o geopolítico.
En paralelo, los gobiernos de los países del G7 programaron una reunión para analizar la situación energética internacional y evaluar la implementación de medidas de emergencia para moderar los costos logísticos y, en consecuencia, los precios.
En esa línea, el presidente francés Emmanuel Macron anunció el despliegue de una misión internacional para escoltar buques comerciales y gradualmente reabrir el estrecho de Ormuz, cerrado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El plan prevé el envío de una docena de buques de guerra -incluyendo portaaviones y dos portahelicópteros- al Mediterráneo, el Mar Rojo y, potencialmente, el estrecho de Ormuz. El objetivo declarado es garantizar la libertad de navegación y la seguridad marítima.
Mohsen Rezaei, exjefe de la Guardia Revolucionaria y actual secretario del Consejo de Discernimiento de Conveniencia de Irán, amenazó que el precio del petróleo podría alcanzar los 150 dólares por barril “en los próximos días”, en declaraciones difundidas ayer por la televisión pública iraní. “No pensaban que el precio del petróleo fuera a superar los US$ 80. Ha subido a US$ 110 y estamos hablando de US$ 120 o US$ 150 el barril”, afirmó.
Rezaei sostuvo que un precio del petróleo en esos niveles equivaldría al derrumbe de la economía mundial, y lanzó una advertencia directa a Washington y sus aliados: “Si la economía mundial se derrumba, ¿permitirá el mundo que Trump continúe con su belicismo? ¿O permitirán los países de la región que continúe con su beligerancia?”.
La entrevista llegó en momentos en que el Brent ya rozaba ayer los US$ 120 por barril, un 65% por encima del nivel previo al inicio del conflicto, el 28 de febrero. Sin embargo, al cierre de la jornada los precios empezaron a caer y se situaron de nuevo por debajo de los US$ 100 por barril.
Paralelamente, un portavoz del Gobierno de Irán, luego de condenar los ataques a pozos petroleros de su país, advirtió incluso que “si pueden soportar que los precios del petróleo superen los US$ 200 por barril, entonces continúen con este juego”.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto global del encarecimiento del precio del petróleo. En su red Truth Social, escribió que los montos del petróleo son “un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo. Caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní”.





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