El hecho ocurrió este domingo en el barrio A-3-2 de la capital provincial, cuando la damnificada constató que su hijo de 36 años, había tomado una suma de dinero de la caja del kiosco familiar e intentó llevarse mercaderías del local.
Al ver esta situación, la mujer solicitó la presencia policial y manifestó además que el hombre había dejado en el domicilio sillones plegables, los cuales no serían de su propiedad y que habría intentado comercializar.
Seguidamente, efectivos de la Comisaría Décima acudieron al lugar y procedieron a la aprehensión del acusado, quien fue trasladado y alojado en la dependencia policial, donde quedó a disposición de la Justicia





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