Catorce de los diecisiete trabajadores misioneros que habían denunciado en redes sociales condiciones de explotación laboral en una cosecha en Brasil, finalmente regresaron a la provincia. La intervención se activó a partir del video que se viralizó en redes sociales y requirió la coordinación entre el Gobierno de Misiones, la Justicia Federal y la Cancillería Argentina, a pesar de que no existía una denuncia formal por parte de las víctimas o sus familiares.
Yanina Boschmann, coordinadora del área de Prevención de Trata de la Vicegobernación, explicó que el video circulaba desde la semana pasada, pero la ausencia de una denuncia dificultó la localización de los afectados. “La gente acude a subir los videos, a hacerlo viral, pero eso no se traduce en las denuncias”, lamentó. Ante esta situación, el Gobierno provincial contactó a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), el organismo de la justicia federal que investiga estos delitos.
El organismo judicial activó los protocolos con la Cancillería Argentina, que a su vez coordinó el operativo con el consulado en Porto Alegre. Boschmann detalló que la justicia brasileña tomó intervención y logró el rescate de los trabajadores. Del grupo total, catorce decidieron regresar a Misiones, mientras que tres optaron por quedarse voluntariamente para finalizar la cosecha.
Para la funcionaria, el principal problema es el silencio de las víctimas, que temen represalias y quedar marginados del circuito laboral. “El trabajador muchas veces no hace la denuncia porque después lo tildan de problemático y no lo llaman para continuar los trabajos”, sostuvo Boschmann. Según explicó, los cosecheros suelen hacer contratos temporales de 20 a 25 días y luego buscan empleo en otras fincas, por lo que una denuncia puede “quemarlos” en el sector.
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En ese sentido, insistió en la importancia de utilizar los canales oficiales y anónimos. La funcionaria recordó que la línea nacional 145 es gratuita y permite que cualquier familiar o conocido denuncie la situación desde Argentina. Para quienes están en el extranjero, el WhatsApp de la misma línea sigue funcionando, o pueden recurrir al número 100 de Derechos Humanos de Brasil. “Si no, se viraliza la situación, pero no interviene la justicia. Y ninguno de nosotros puede intervenir si primero no hay una judicialización”, remarcó.
Boschmann también señaló un cambio en el perfil de los trabajadores que cruzan la frontera, impulsado por la crisis económica argentina. “Vemos mucho cómo el primer empleo joven hoy se están yendo a Brasil a la cosecha”, afirmó. A este grupo se suman personas de otras provincias como Corrientes, Chaco o Buenos Aires, que nunca se dedicaron a la tarefa y, al llegar, “se encuentran con que es un trabajo forzado, de sol a sol”. Esta falta de experiencia los convierte en la “población más vulnerable a sufrir estas situaciones”.
Finalmente, la coordinadora recomendó a quienes decidan ir a trabajar al país vecino que lo hagan de manera regular. Advirtió que los explotadores “siempre te sugieren que pases de manera irregular”, porque un inmigrante ilegal no tiene derechos y queda a merced del empleador. Por el contrario, aconsejó cruzar por un paso migratorio habilitado, tramitar el CPF (el CUIL brasileño) y buscar visas laborales para tener garantías y poder reclamar ante cualquier abuso.





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