Cuando se habla de caras largas es literal, fue lo que pasó en el espacio de "Rolo" Roa, luego de conocerse su designación en una desconocida vicepresidencia en "Marandú" comunicaciones, un ente encargado de cuestiones tecnológicas. Según los entendidos, el aprovechamiento podría ser más particular que general, también hay que tener cuenta la gran expectativa que generó el mismo Roa paseándose por los medios de comunicación, para hacer conocer su postulación tácita a ministro, si fuera de Desarrollo Social mejor.
Nada de esto ocurrió, para peor el designado presidente del ente es el saliente ministro coordinador "Kiko" Llera, quien según los comentarios de pasillo no sería muy apegado a las formas de "Rolo", aunque se espera una conciliación obligatoria para manejar lo disponible.
Lo cierto es que la designación lo obliga a un cambio de estrategia, en tiempos de vacas flacas mejor es tener manejo social, lugar desde donde justamente lo alejaron, entonces corresponde la lectura, pareciera que para el gobierno provincial la dirigencia actual de Garupá no sería prioridad y tal vez posen los ojos en alguien nuevo, sobre todo si los mismos dueños del triunfo en 2023 deben hacerse cargo de las derrotas de este año.
Por otro lado en las redes se pudieron ver muchos corazones, pero también surgieron algunas críticas al ya tradicional Papá Noel en los barrios llevado a cabo por el espacio de Juan Pereyra, en este sentido es para destacar el esfuerzo que realizan para llegar con un pequeño gesto a los niños, lo más importante es estar presente en ese momento tan especial para los más pequeños.
De igual manera algunos critican el acercamiento, pero nadie hace nada, algo similar ocurre con la famosa "olla caminante", a veces cuestionada pero sin alternativas ni presencia ante la gente que la pasa muy mal. Bienvenidos los que hacen algo en serio cerca de la gente y muestran empatía, lo demás habrá que dejarle al vecino que lo evalué.
Por otra parte, esta semana se conoció una entrevista del portal local El Vecinal al intendente de Garupá Ripoll Hijo, en la misma responsabilizó al gobierno provincial y al vecino por la situación la ciudad, el primero por los escasos aportes de coparticipación que envía y el vecino por no pagar los tributos, aunque no existan servicios a cambio.
Ripoll Hijo solo se limitó a excusarse y echar culpas como lo hace cada año cuando pacta una entrevista, no dejó mucho más que lamentos, sin hablar de su pésima gestión e inoperancia a la hora de gestionar, para esto último se justificó que envía muchas notas de reclamo, aunque parezca un chiste esos son sus argumentos, insistió con que la coparticipación solo alcanza para los magros sueldos de los agentes municipales, pero no se refirió al nivel de vida que llevan él y alguno de sus funcionarios, tampoco mencionó su ligaduras con empresas locales por todos conocidas que figuran en las rendiciones municipales en forma incesante renglón tras renglón. En otra confesión, reconoció lo que se especulaba desde hace un tiempo, el mercado que a partir del sincericidio no tiene nada de solidario, pertenece a empresarios, pero eso no es lo peor sino que reconoció a los feriantes que están en plazas y calles en medio del calor o la lluvia, mientras su gestión apoya otras cosas.
En otro tramo habló de falta de comprensión por parte de los concejales aunque reconoció un idilio temporal, además apunto sus dardos al espacio de Roa por arrogarse obras en el municipio y criticarlo.
En verdad cuando uno escucha a Ripoll Hijo, más allá que se busque ponerlo como un gran sabio en la materia, denota una falta de preparación o mas bien preocupación por la situación del vecino, dejando entrever que lo asume más como un trabajo que le genera dividendos, que como lo que debiera ser, un servidor de la comunidad que llega para mejorar la calidad de vida. En fin Garupá y la paradoja de ser la ciudad donde todos tienen la culpa, menos el verdadero responsable.