Los efectivos de la División Investigaciones de Garupá detuvieron a un joven de 21 años acusado de protagonizar un raid delictivo que incluyó intimidaciones de muerte y un violento intento de asalto con un arma blanca. La captura ocurrió luego de un trabajo de seguimiento que permitió ubicar su paradero tras la presentación de las víctimas ante las autoridades.
La causa penal se inició a partir de dos denuncias cruzadas que apuntaron contra el mismo sospechoso. La primera presentación la realizó Daniela C., quien expuso ante la policía haber recibido graves amenazas de muerte por parte del acusado. Poco después, Ítalo D. acudió a la comisaría para denunciar un violento episodio que sufrió su hijo Ramiro D. Según la exposición del padre, el delincuente interceptó al muchacho en la vía pública y le apoyó un cuchillo en la espalda para robarle su motocicleta de 150 centímetros cúbicos. Sin embargo, al ser reconocido por la víctima, el agresor desistió de su accionar y escapó a toda prisa del lugar.
Con los datos recabados en ambas dependencias, los investigadores de la fuerza provincial iniciaron las averiguaciones para dar con el paradero del acusado. Las tareas de campo permitieron reconstruir los movimientos del agresor posteriores a los hechos y determinaron que el implicado buscó refugio en la casa de su madre para evitar la acción policial.
Con la información consolidada, una comisión encubierta se trasladó hasta el barrio Nuevo de Garupá. Los agentes montaron una vigilancia en las inmediaciones de las calles Ramón Ayala y Pindapoy, donde concretaron la localización del sospechoso. El personal policial procedió a la detención en el lugar de Marcos Daniel M., de 21 años.
Luego del correspondiente examen médico policial de rigor, trasladaron al joven a la Comisaría de Garupá. El detenido quedó alojado en la celda de esa sede policial y a disposición del juzgado de instrucción en turno, imputado formalmente en el marco de las actuaciones por amenazas e intento de robo calificado.





